El C.O.D.O

Dirección: Guardia Vieja 4085 – Almagro

Ícono de los noventa, el C.O.D.O. se renueva para seguir en la cresta de la ola llamada modernidad. Objetos perdidos, primavera constante, en el C.O.D.O se puede venir a cenar, o simplemente podes venir a tomar un trago con amigos o festejar tu cumpleaños.

Bar del Hotel Alvear

Dirección: Av Alvear 1891 – Recoleta

Este bar es el lobby del Hotel Alvear, uno de los sitios más distinguidos de la ciudad, un hotel de cinco estrellas ubicado en pleno centro de la Recoleta. Es de una gran belleza arquitectónica, construido al estilo de los Hoteles Ritz de afrancesamiento del siglo XVIII. Son imperdibles los brunchs de los domingos al mediodia, para muchos, el mejor de la ciudad. Se destacan sus mesas redondas de mármol en un marco de suntuosidad que han disfrutado grandes personalidades del mundo: desde el Príncipe de Gales a Arthur Miller, desde Joan Manuel Serrat a Kenzo, de los Reyes de España a Sharon Stone, entre tantos otros.

Puerta del hotel donde se encuentra el bar
Puerta del hotel donde se encuentra el bar

Puerta del hotel donde se encuentra el bar
Interior del bar

Bar El Estaño 1880

Dirección: Aristóbulo del Valle 1100 – La Boca

Abrió sus puertas en 1939, y recibió el nombre actual en 1976, cuando el hijo de la pareja española fundadora tomó las riendas del lugar. El nombre fue elegido por la antigüedad de la edificación por un lado, y por el estaño de 3,5m, que se presume único en semejantes dimensiones en Buenos Aires. La ambientación es muy original, con las paredes cubiertas de madera trabajada, en las que se destacan un mural gigante, y una estantería en la parte donde funcionó el almacén. Hay también objetos antiguos como las heladeras o una fiambrera alemana, que se intentan preservar de la mejor manera mediante la restauración. Por estas características, se han filmado aquí escenas de muchas películas.
El bar organiza el “mate cocido literario” para que los chicos de las escuelas del barrio aprendan la verdadera historia, y no se dejen vencer por la invasión visual del consumismo de hoy.
Esta misión lo convierte en refugio de los artistas y bohemios de la Boca y otros barrios donde no se encuentran lugares de este tipo.