Maki Japanese Resto

Dirección: Juan Bautista Alberdi 116 – Caballito

Un restaurante con la mejor comida tradicional japonesa en un entorno íntimo y confortable. La barra es una opción muy recomendable, pero si busca mayor comodidad y distensión, los sillones del primer ambiente son su respuesta. Está situado en Caballito, donde se está formando de a poco una pujante zona gastronómica, en el centro geográfico de la ciudad de Buenos Aires. El sushi fresco y la atención personalizada aportan lo que faltaba a una combinación perfecta.

Montana Bistro

Dirección: Río de Janeiro 78 – Caballito

Una interesante propuesta en una zona alternativa a los más fashion centros gastronómicos de la ciudad como Palermo SOHO, Las Cañitas y Puerto Madero. Con una excepcional cocina gourmet y una variada cava de vinos, en la comodidad de un ambiente distendido e íntimo, Montana logra sobresalir y ser uno de los lugares de referencia del barrio a la hora de salir a comer. En su carta, donde figuran los tiempos de espera de cada plato, se destacan los rolls de masa philo rellenos de camarones, el risotto con vieyras y langostinos, y el lomo con leber y panceta crocante.

Salgado Alimentos

Dirección: Juan Ramírez de Velasco 401 – Villa Crespo

Ex Fábrica de pastas de Villa Crespo convertida en un sencillo pero muy respetable restaurante. Como muchas propiedades antiguas de la zona, fue adaptada en clave Palermo Viejo, extendiendo la mística bohemia de su vecino barrio. El lugar es simpático, con la calidez barrial, aunque con pocas mesas, debido a su uso original. Las pastas deben ser de las mejores que se pueden encontrar en Buenos Aires, y a precios muy económicos. Hay una amplia oferta de entradas italianas de primera calidad, y los postres también son muy recomendables.

Prosciutto

Dirección: Venezuela 1212 – Monserrat

La mejor cocina italiana luce en esta casona tradicional de Motserrat reciclada. La impecable refacción hizo que Prosciutto sea reconocido por el premio internacional I.C.O.M.O.S. al mejor edificio reciclado en el rubro gastronómico. La arquitectura y decoración tipo “cantina” logran transmitir con fidelidad la influencia italiana de principios del siglo XX en los barrios del sur porteño. El restaurante cuenta con una planta baja muy luminosa y con un primer piso en el que los salones están decorados con piezas de distintos jamones. La madera ocupa un papel privilegiado en la decoración, contrastando con los detalles de hierro de las escaleras. La comida también refleja la fuerte impronta italiana: las pastas artesanales, cuya elaboración se hace a la vista del cliente, comparten cartel protagónico con las tablas de jamones. Las Fresas Africanas, con pimienta negra y helado, le dan el cierre perfecto a la comida.

El asesino de los precios altos

Dirección: Giribone 1000 – Chacarita

La creatividad en su máxima expresión. Esa consideración merece el cartel de bienvenida a esta parrilla. Efectivamente, los precios son bajos para el mercado y la carne es aceptable. Vacío, choripan, bife de chorizo y tira de asado son las especialidades.

Dale perejil al toro

Dirección: Estado de Israel 4483 – Villa Crespo

Una parrillita porteña no tradicional. Ambiente cálido con mucha luz natural, colores y un patio con enredadera, apto para fumar. A la parrilla clásica argentina se la combina con la presentación de cortes y achuras de carnes silvestres –yacaré, ciervo, jabalí, criadilla y riñones de cordero, todos a la parrilla-. El menú tiene además muy buenas entradas, pastas caseras, guarniciones clásicas y no tanto, parrilladas de vegetales, platos de cocina porteña y postres caseros. La carta de vinos es amplia y variada.

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Boedo Antiguo

Dirección: José Mármol 1692 – Boedo

La buena comida y la música en vivo son el plato fuerte de este restaurante de Boedo. En un rincón de la ciudad que se sale de los acostumbrados circuitos gastronómicos, Boedo Antiguo logra interpretar y transmitir con fidelidad la esencia del barrio. Cada detalle de decoración es minuciosamente analizado e implementado teniendo en cuenta la armonía del conjunto. Cortinas de esterilla, cielorraso estrellado, fotografías familiares, dibujos de exponentes de la cultura popular argentina, cortinas blancas, paredes de ladrillos a la vista y vajilla casera son algunos de estos componentes que dan marco a un clima hogareño y muy acogedor. La cena es amenizada por placenteros repertorios musicales de diversos géneros (tango, bolero, jazz, blues, bossa nova, folclore, música popular), pero sostenidos en un volumen tal que no perturba las conversaciones en las mesas. Todos los viernes y sábados la velada se engalana con prestigiosos espectáculos musicales en vivo. El lugar también está pensado como un espacio consagrado al arte a través de la exhibición de obras de diferentes artistas.

La fachada del restaurante, una invitación al placer.
La fachada del restaurante, una invitación al placer.

La fachada del restaurante, una invitación al placer.
La fachada del restaurante, una invitación al placer.
Otro rincón del patio.

La fachada del restaurante, una invitación al placer.
Un patio como los de antes, con fuente incluida.

Casal de Catalunya

Dirección: Chacabuco 863 – San Telmo

Este restaurante para 120 personas funciona en el club catalán, un lugar de culto para los amantes de la cultura. Está ubicado en San Telmo, pero la arquitectura de las instalaciones lo trasladan a uno a la Barcelona de Gaudí y Miró. No debe sorprender el éxito de este restaurante, ya que a la excelente gastronomía se suma el hecho de que la capital catalana es el lugar predilecto de los argentinos en Europa, por lo que El Casal goza de una buena clientela. Un rico vino y un tapeo de entrada es la mejor manera de entrar en calor. Pero atención: a no hartarse, ya que las porciones de los platos principales son abundantes. Los pescados son de lo mejor que se puede conseguir en Buenos Aires.

Café San Juan

Dirección: Av. San Juan 450 – San Telmo

Leandro Cristóbal es el jefe de la cocina, que nos ofrece un típico repertorio de la cocina porteña casera, sumado a algunas propuestas de fusión. El lugar es sencillo, para 40 personas, en un ambiente cálido y familiar, con el tradicional barullo de las cantinas de barrio. Las mesas son chiquitas y no hay gran separación entre ellas. Debido a la gran concurrencia, conviene hacer una reserva para el fin de semana o llegar bien temprano. La carta es cambiante, pero suelen mantenerse platos como el salmón rosado y los mejillones. Las cazuelas y tortillas son muy recomendables. Los precios son bastante accesibles. También Café San Juan es, como su nombre lo indica, un café, que ofrece importantes desayunos y meriendas.

Spiagge di Napoli

Dirección: Independencia 3527 – Almagro

Es una cantina de la vieja guardia italiana que conserva en sus más de 80 años de historia el ambiente familiar y bullicioso que siempre lo caracterizó. Los platos, a la vieja usanza, son bien abundantes. Si bien la cocina italiana es la reina, también aparecen en la carta algunos platos como corvina a la vasca, riñones a la valenciana y platos bien porteños. Entre lo más recomendable, se encuentran los fusilli al fierrito y los vermicelli con estofado. La relación entre la calidad de la comida y el precio es altamente favorable.